Arco de Tito. Foto por Carlos Aristizabal

Roma, regresar a ti quiero

Quiero regresar a ti, Roma,
y sentir la fragancia de tus ruinas…
de tus templos antiguos,
millones de pisadas…,
turistas, fieles devotos, estudiantes
y arqueólogos; llegaron, llegan y
buscan como yo, sentir
la esencia de tus ruinas.

Quiero regresar a ti, Roma,
y sentir las Leyendas y
ver el Monte Palatino,
que guarda silencioso
un caudal de historias.

Quiero regresar a ti, Roma,
para sentir el perfume de los siglos,
con aguas milenarias que riegan el suelo y,
entorno a ellas, los mitos de gotas
que chispean las fuentes
abrazador fuego que siempre vive.

Fuentes de gloriosas aguas
que dejaron marcados en hileras de sordos sonidos,
gacelas a los ojos, la magia de inspirar
a conquistadores, pensadores, y artistas.

Quiero regresar a ti, Roma,
para ir al mercado de Campo di Fiori y
sentir los olores de tu tierra,
en ruidos de voces de un pueblo
que mantiene tradiciones en colores de frutas
y en las noches oía
la música de flauta, dulce magia
donde bailaba la niña Regina,
con inocencia prístina
dejando en la plaza su encanto dulzor.

Quiero regresar a ti, Roma,
y pasear el silencio
por la famosa “Appia Antica”, la llamada “ Regina Viarum”,
donde dejé mi voz en los turistas de las Catacumbas de San Sebastián,
en donde mi voz, viajó por galerías
de oscuros laberintos
en los antiguos cementerios cristianos de una historia.

Quiero regresar a ti, Roma,
para danzar en la tradición de antaño,
de Catedrales, Panteón, Coliseo, Foro Romano y
en las famosas plazas: ‘Navona’, del Popolo o de España,
con los tantos encuentros de turistas,
convirtiendo pesares o amores.

Quiero regresar a ti, Roma,
y encarrilarme en las cadenas de pilastras Vaticanas,
donde cantan las glorias civilizaciones cristianas,
pasándose entre columnas
de manos de su idealista, Gian Bernini,
Rafael y del gran Miguelangelo,
afinaron las perfecciones universales,
dejándolo para el disfrute de belleza contada en historia.

No quiero olvidarte, Roma,
la leyenda de tirar de espalda, las monedas en “Le Acque Virgine”
Fuente Barroca de la famosa “Fontana de Trivi”,
para siempre regresar a ti, Roma.

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